El Athletic lleva tiempo trabajando en encontrar una solución a la larga lista de espera que hay entre sus aficionados para hacerse socios de club y que el presidente Jon Uriarte cifró en “más de 8.000” durante la última Asamblea General de Socios Ordinaria celebrada el pasado mes de octubre en el Palacio Euskalduna. Al mismo tiempo, el club también quiere responder a la demanda de servicios VIP en los días de partido y que se traducen en pingües ingresos económicos para las arcas de la entidad.
Solo unas semanas antes de la cita ante los socios compromisarios, coincidiendo con el debut en Champions del conjunto rojiblanco frente al Arsenal en San Mamés, el empresario bilbaino levantó la liebre ante los micrófonos de Movistar + al asegurar que “veremos si en algún momento acometemos una obra mayor con una inversión muy fuerte para ampliar el estadio”. Aunque solo dos días después matizó sus palabras al asegurar, entre otras cuestiones, que “tratamos de aumentar la capacidad con las limitaciones que tenemos”, además de pedir perdón por si “no” se expresó “bien”, en la Asamblea retomó el asunto: “Estamos intentando sacar localidades en San Mamés hasta de debajo de los asientos, pero no es tan fácil. El espacio que hay en el estadio es el que es. Estamos buscando lo que sea para aumentar el número de localidades”.
PROYECTO REALIZADO
Ahora, atendiendo a un documento al que ha tenido acceso DEIA, fechado en noviembre, que está firmado por el arquitecto que ideó San Mamés, César Azcárate, y su compañero de profesión Diego Rodríguez, y se ha presentado recientemente en el Ayuntamiento de Bilbao, tal y como se publicó en el Boletín Oficial de Bizkaia (BOB) el viernes de la semana pasada, día 17, ese deseo del Athletic, se entiende que compartido también por el resto de miembros de la sociedad San Mames Barria, es una realidad.
En el largo escrito, de más de 400 páginas, y que se encuentra en fase de exposición pública para la obtención de la licencia de actividad clasificada, se recogen las medidas puntuales que permitan ampliar el aforo actual de La Catedral así como la transformación de las zonas del estadio para adaptarse a las necesidades actuales del Athletic. En la memoria se puntualiza que no se trata solo de ampliar la capacidad, también “mejorar la comodidad” de los espectadores. Asimismo, se aclara que la “actuación no se corresponde con una modificación de gran entidad del edificio” y que se trata de “trabajos independientes en los tres graderíos del estadio”.
HASTA 2.440 PERSONAS MÁS
El proyecto detalla los distintos cambios que se llevarían a cabo en cada una de las gradas, divididas por alturas –1, parte baja; 2, el anillo central; y 3, la zona más elevada– y el aumento de localidades en cada zona si finalmente el club sigue adelante con su plan. Eso sí, la ampliación nunca sería superior a las 2.440 localidades, lo que dejaría el aforo de San Mamés en 56.008 espectadores –con una ocupación máxima del edificio, en el que se contabiliza a jugadores, trabajadores... de 59.640 personas–.
Esa ampliación de 2.440 butacas depende en buena medida de la decisión que se adopte en el graderío 1, donde se recogen dos escenarios distintos en relación a la reconfiguración de las localidades destinadas a las personas con movilidad reducida (PMR). Si se cumple con los estándares de la FIFA, que exige que se destine el 1% del aforo a localidades PMR y sus acompañantes, para lo que la fila 26 tiene capacidad de sobra, se incrementaría el aforo en 80 personas; mientras que si se destina íntegra al público en general, se conseguirían 421 asientos más.
Además, se lograrían otras 116 butacas, todas ellas VIP, con la creación de la “experiencia banquillo” o “fila 0”. Para ello sería necesario modificar los banquillos de los jugadores y cambiar de posición los de los auxiliares, lo que daría forma a dos nuevas filas en el graderío 1 de la Tribuna Principal.
De esta forma, en función de lo que se decida con la fila 26, la reestructuración de ese primer graderío se traduciría en un aumento de localidades de 196 o 537.
ANILLO CENTRAL Y ZONA ALTA
En el segundo graderío las acometidas tendrían efecto en ambos fondos. En la Tribuna Premium Sur se conseguirían 377 asientos más gracias a la inclusión de una grada extra, que en Norte, con la misma modificación, agregaría 372; además, con la reducción de distancia entre butacas de 58 a 55 centímetros se conseguirían otras 28. Para un total de 777 espectadores más.
En el graderío tres se ha proyectado una reconfiguración de los vomitorios para dar cabida a 248 asientos extra, así como la ampliación de las últimas filas, con un tope de tres, y la reestructuración de la zona de prensa, que aportaría otras 878 localidades. Siendo esta la parte con más posibilidades de San Mamés, se contabilizan en ella un máximo de 1.126 butacas añadidas.
De esta forma, si finalmente el club hace frente a todas estas reestructuraciones y en función de si se decanta por una opción u otra en el primer graderío, San Mamés estaría en condiciones de contar con hueco para 2.099 personas más o 2.440 en el mejor de los casos.
UN MÁXIMO DE 5 MILLONES
El proyecto también recoge el coste de cada una de las distintas acciones que se realizarían no ya solo para ampliar San Mamés, sino también para la creación, entre otros, de un nuevo ascensor inclinado, así como para la adecuación de distintas zonas del campo.
La inversión total supondría un gasto de 5,2 millones de euros. La partida con mayor coste es la relativa a la ampliación del tercer graderío y la modificación de los pupitres de prensa, que se dispara hasta los 2,6 kilos. Ninguna otra partida supera los 400.00 euros. El total destinado al incremento de aforo sería de 3,6 millones y el de la ampliación de espacios y oferta VIP 1,56 kilos.
En lo que a los plazos se refiere, apuntar que, tal y como se recoge en el proyecto, las diferentes actuaciones pueden considerarse independientes entre sí. Unas podrían llevarse a cabo durante la temporada y otras requieren de periodos de descanso. La más larga, de ocho meses, es la de la instalación del nuevo ascensor; mientras que la remodelación del graderío tres necesitaría seis meses.
Cabe recordar que en el pasado ya se han realizado otro tipo de adecuaciones en el campo, con mención especial a la ampliación de la cubierta durante el segundo mandato de Josu Urrutia, que tuvo un coste de 12,6 millones de euros. Además, tras la aprobación en Asamblea, se llevó a cabo una reestructuración de la Tribuna Norte Baja para dar forma a la grada popular de animación, con cabida para 4.000 personas.